La humedad desde la perspectiva de la medicina tradicional china

La Medicina Tradicional China clasifica a la humedad entre las 6 energías perversas juntamente con el viento, el frío, el calor, la sequedad y el  fuego.

Si estas variaciones climáticas son moderadas no resultan lesivas para nuestra salud.

Pero cuando estas energías, alcanzan un  grado extremo, pueden revestir  un carácter patógeno mermando la capacidad resistencia o las  defensas  de nuestro organismo.

Señalar que además de la humedad externa o ambiental sobre nuestro organismo también incide de forma importante la humedad interna o corporal.

 

¿Qué situaciones agravan  la humedad interna?

  1. El clima húmedo y el tiempo lluvioso.
  2. Una vivienda húmeda.
  3. Espacios largos de tiempo sentado o de pie y la falta de ejercicio físico.
  4. Tomar con frecuencia  bebidas frías y  comidas crudas o frías (a modo de ejemplo ensaladas o algunas  frutas  como la sandía que, por su naturaleza,  son alimentos fríos)
  5. Beber alcohol en exceso y el abuso de   comidas grasas (cocidos como la fabada) y fuertes (embutidos en general).
  6. Los días antes de la regla, debido a los cambios hormonales,  las personas con humedad interna suelen presentar retención de líquidos.
  7. Durante el embarazo el útero presiona los vasos sanguíneos del  abdomen entorpeciendo la circulación de la sangre hacia las piernas. Como consecuencia de ello es habitual la aparición de varices y la hinchazón de los tobillos.

La Medicina Tradicional China considera que la humedad es una energía perversa Yin, que por sus  características de pesadez y turbiedad,  impide el normal movimiento de la energía en el cuerpo.

Además la humedad tiene tendencia a ubicarse en la parte inferior del cuerpo (por su carácter acuoso se  filtra hacia abajo).

Por  este motivo las personas aquejadas de  humedad interna suelen presentar los  siguientes síntomas:

– miembros inferiores hinchados, micciones difíciles (orina con dificultad o turbia), diarrea y  flujos (leucorrea) durante todo el mes.

En la práctica clínica se observa que muchas de estas personas  sufren dolor de cabeza, dolores articulares y musculares etc.

Si la humedad invade la cabeza ésta experimenta  dolor y pesadez como si un vendaje la oprimiese.

Cuando la humedad se estanca en los  brazos y piernas provoca entumecimiento,  debilidad y pesadez.

Si la humedad ataca al estómago y los intestinos aparecen gases y ruidos intestinales, además de falta de apetito, heces pastosas  e incluso, en los casos más extremos, diarrea líquida.

Cuando la humedad se localiza en  las articulaciones origina dolores e inflamación en éstas.

Si se extiende por la  superficie del cuerpo surgen  edemas, de manera que si pulsas  con los dedos en  las zonas afectadas, quedan marcas de  las huellas durante unos segundos.

Estos síntomas se manifiestan y  agudizan los días anteriores a la llegada de lluvias (al elevarse el grado de la humedad ambiental), añadiéndose a la humedad interna que sufren estas personas y agravando su estado.

 

A continuación te facilitamos un test  para que puedas evaluar si sufres de humedad interna:

1.   ¿Algunas veces  observas, por la tarde o al final del día, que se te hinchan la parte inferior de las piernas y te oprimen  los zapatos?

2. ¿Te levantas por la mañana   con los párpados inferiores hinchados?

3. Si pulsas con tus dedos, durante unos 3 segundos,  en los tobillos.  ¿Te quedan   marcas  en los puntos sobre los que aplicas la presión?

4. ¿Los días antes de la regla registras acumulación de líquidos  y una elevación de tu peso de 1 a 2 kg?

5. ¿Tienes  tendencia a la  obesidad?

6. ¿A menudo te sientes fatigada y con la cabeza pesada y turbia como si un vendaje oprimiese tu cabeza?

7. ¿Experimentas pesadez y falta de fuerza en los brazos y piernas, especialmente  los días de lluvia?

8. ¿Presentas heces blandas o con frecuencia tienes diarrea?

9. ¿Los intestinos te crujen entre las comidas y acumulas  gases?

10. ¿Tienes flujos abundantes fuera de los días de ovulación? ¿A menudo sufres infecciones vaginales con mal olor y picores?

11.  ¿Con frecuencia tienes la  lengua hinchada, de color pálida  y  con marcas  dentales en los bordes?

12. ¿Sufres eccemas y picores persistentes en la piel que se agravan  con la lluvia?

Si presentas algunos de estos síntomas deberás evitar las situaciones de riesgo citadas anteriormente. También debes saber que  este trastorno puede ser tratado eficazmente mediante la acupuntura y  moxibustión.

 

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